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¿Qué es el Yoga? Las Clases de Yoga nos llevan hacia nosotros mismos

Actualizado: 8 de abr de 2019


Las clases de Yoga son mucho más que un simple ejercicio o una simple relajación. Los objetivos principales del Yoga se obtienen sobre todo, cuando comenzamos a escuchar nuestro cuerpo con respeto y sensibilidad; cuando somos capaces de observar los procesos de nuestra mente con objetividad y desapego, y cuando aprendemos a vivir la vida desde nuestra propia realidad interior. Es decir, todo nuestro ser al completo, respondiendo al momento presente con autenticidad y plena conciencia.

¿Es posible llegar a esta meta trabajando con, en y desde el cuerpo? Ya sé que todo esto es algo que muchos sentimos como ideales muy difíciles y, muchas veces inalcanzables, pero también sentimos y sabemos perfectamente, que son los objetivos que pueden procurarnos una vida vivida con la quietud y la paz que todos anhelamos. Y sí, es posible.

Es así, que la práctica del Yoga, sea cual sea el tipo de clase que tomemos o el estilo de Yoga que practiquemos, debe siempre procurarnos las herramientas que nos ofrecen este proceso íntimo y esta guía que desarrolla la capacidad de estar presentes en nuestra propia vida. No importa si es un camino lento: mientras practicamos y caminamos hacia nosotros mismos, la práctica del Yoga nos regala también beneficios inmediatos y palpables que tienen que ver con nuestro estado físico, energético y mental. Estos son algunos:


Beneficios Inmediatos de la Práctica de Yoga

Reducción del estrés: está bien demostrado que con la práctica de Yoga se pueden reducir los efectos físicos y mentales del estrés. El organismo contesta al estrés a través de una respuesta de lucha o huida que supone una combinación entre el sistema nervioso simpático y las vías de activación hormonal; se libera cortisol –la llamada hormona del estrés– a partir de las glándulas suprarrenales.

La práctica de Yoga que propone un proceso de escucha y que en sus planteamientos mira a desarrollar el respeto y la sensibilidad hacia el cuerpo y la mente, reduce los niveles de cortisol de manera casi inmediata. La mayoría de las clases de Yoga proponen este proceso.

La combinación de la acción y la relajación en la práctica de Yoga es primordial para vivir la experiencia de la eliminación del estrés; aprender a relajarse en la acción, incluso en la acción intensa, es la semilla que crea los recursos personales para responder al ritmo frenético de la vida con ecuanimidad y conciencia: sin estrés.


Alivio del dolor: la práctica de Yoga alivia el dolor. Los estudios han demostrado que la práctica de asana (posturas), relajación, meditación y su combinación, proporcionan un alivio considerable del dolor en las personas con enfermedades o dolencias de cualquier tipo. ¿Por qué? Porque en una clase de Yoga se aprende a escuchar, a relajar, a llevar intención y energía hacia las partes del cuerpo afectadas, a conocer las sensaciones y gestionarlas, a controlar y disolver los efectos del dolor y, en definitiva, a estar presentes con confianza y con una actitud de sana y positiva aceptación.


Mejor Respiración: una de las propuestas que incluye la práctica de Yoga es el contacto consciente con la propia respiración. Esto facilita la recuperación de la función vital más importante para el ser humano: la respiración natural completa.

Lo primero que hace el estrés cuando se incorpora a nuestras vidas es precisamente alterar y limitar la respiración. Cambiar esos patrones de respiración es fundamental para comenzar a obtener salud y experimentar cambios importantes en nuestro cuerpo. Es una de las lecciones más profundas que podemos aprender de la práctica de Yoga. Muchas posturas y movimientos de Yoga hacen hincapié en reducir la velocidad y profundizar en la respiración; esta práctica, activa el sistema nervioso parasimpático y aumenta la respuesta de relajación.


Regulación del Sistema Nervioso-Endocrino: es el fundamento de la salud y el bienestar. El Yoga ayuda a regular y a restablecer el equilibrio de nuestros sistemas nervioso y endocrino que son responsables del proceso de recepción, integración y respuesta de todo tipo de información que reciben el cuerpo y la mente.


Aumento de la Flexibilidad: El Yoga mejora la flexibilidad y la movilidad e incrementa el rango de movimiento. Con una práctica asidua, los músculos se van estirando con mayor facilidad y las articulaciones aumentan su elasticidad. Todo ello puede ofrecernos una mayor agilidad en la vida diaria y puede prevenir las dolencias que aparecen con la edad además de eliminar los efectos que producen en el cuerpo algunos de los oficios más comunes en nuestros días: permanecer sentados muchas horas delante del ordenador, conducir cada día y pasar sentados ante el volante mucho tiempo, trabajar de pié… Incremento de la fortaleza y la resistencia: en las posturas de Yoga participan todos los músculos del cuerpo como si se tratara de una orquesta que toca una melodía armoniosa. Por tanto, una práctica asidua de Yoga puede aumentar nuestra fuerza, literalmente, de pies a cabeza. Al mismo tiempo, y dado que esa ejercitación muscular se desarrolla siempre buscando eficiencia y, como hemos aprendido de los grandes maestros, coordinando la acción con la relajación, la práctica de Yoga alivia la tensión muscular en todo el cuerpo al tiempo que incrementa la fortaleza.


Control del peso: Si bien la mayoría de los efectos del Yoga en la pérdida de peso es anecdótico o experimental, tanto los profesores de Yoga como los estudiantes encontramos que el Yoga ayuda a mantener el peso. Muchos profesores se especializan en programas de Yoga que ayudan a perder peso pero sería muy superfluo practicar Yoga por ese motivo. Nunca hay que olvidar que este beneficio es un regalo que la práctica de Yoga nos brinda mientras caminamos hacia el objetivo principal de conocernos a nosotros mismos.


Mejora de la circulación: el Yoga a través de las posturas y el movimiento, ayuda a mejorar la circulación de manera eficiente y ayuda a la oxigenación de las células del cuerpo.


Acondicionamiento Cardiovascular: la práctica de Yoga contribuye a mejorar la cardíaca y pulmonar. Gracias a los vinyasa que presentan posturas enlazadas al ritmo de la respiración, se genera también la actividad aeróbica que el cuerpo necesita para el funcionamiento óptimo de un corazón sano.


Desarrollo de la Conciencia: este es el gran regalo que el Yoga nos ofrece: la conexión con el momento presente. Cuanto más practicamos, más conscientes nos hacemos de nuestro entorno y del mundo que nos rodea y sin duda, más conciencia generamos sobre nosotros mismos. Se abre el camino a una mejor concentración, coordinación, tiempo de reacción y memoria.




Paz Interior: los resultados más inmediatos de la práctica de Yoga y de la meditación tienen que ver con el cultivo de la paz interior y de la quietud. Son la base para que los otros beneficios del Yoga surtan un efecto real y auténtico. Debemos saber que la práctica de Yoga nos brinda esta vivencia y desarrolla en nosotros una verdadera actitud de ecuanimidad. Es fundamental para vivir una vida digna y feliz.


Texto de:

Mayte Criado (Madâlasâ)

Escuela internacional de yoga.





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